Por Energy Insights
En medio del resurgimiento del debate sobre el desarrollo de gas natural no convencional en México, particularmente en la Cuenca de Burgos y la región noreste del país, Energy Insights conversó con el Dr. Rogelio Montemayor Seguy, exdirector general de PEMEX y una de las voces más experimentadas del sector energético mexicano.
En esta entrevista, el Dr. Montemayor analiza las razones detrás del renovado interés por el fracking en México, la vulnerabilidad energética del país frente a Estados Unidos, el potencial económico del gas no convencional y los retos institucionales, ambientales y regionales que acompañarían un eventual desarrollo masivo de estos recursos.
“La energía es indispensable para la economía y para la vida”
Energy Insights (EI): Doctor, en semanas recientes el gobierno mexicano ha retomado el tema del desarrollo de gas natural no convencional, particularmente en la Cuenca de Burgos. Después de más de una década de debate, ¿considera que México finalmente está cerca de desarrollar sus recursos shale? ¿Qué cambió?
Rogelio Montemayor (RM): Creo que es una decisión que, aunque tarde, es necesaria. La energía es indispensable para la economía y para la vida. Imaginar un país sin energía sería regresar prácticamente a la Edad de Piedra.
México necesita una matriz energética diversificada, segura y lo más amigable posible con el medio ambiente. No existe una energía totalmente limpia; toda actividad humana genera impacto ambiental. Lo importante es minimizarlo y garantizar seguridad energética.
Hoy México enfrenta un problema estructural: dependemos casi totalmente del gas importado de Estados Unidos. Prácticamente todo el gas que utiliza el país fuera de PEMEX proviene de Texas. Eso nos hace extremadamente vulnerables.
“México importa gas de un solo proveedor y no tiene almacenamiento”
EI: ¿Qué tan vulnerable considera actualmente a México frente al mercado energético estadounidense?
RM: La vulnerabilidad es enorme. No solamente dependemos de un solo proveedor, sino que además no contamos con capacidad suficiente de almacenamiento estratégico.
Ya vivimos una advertencia durante las heladas en Texas de 2021 y 2022, cuando el flujo de gas se interrumpió temporalmente y buena parte de la industria mexicana sufrió afectaciones importantes.
Un gobierno responsable debe prever escenarios de riesgo. Hoy la relación energética con Estados Unidos ya no puede asumirse como totalmente estable o predecible. Basta ver los temas de aranceles, disputas comerciales o tensiones geopolíticas recientes.
“El noreste de México tiene una de las mayores reservas de gas no convencional del mundo”
EI: ¿Qué tan relevante puede ser la Cuenca de Burgos y la región noreste para la seguridad energética nacional?
RM: Primero hay que aclarar que no solamente hablamos de Burgos. También están las regiones de Sabinas-Burro-Picachos y otras áreas del noreste. Ahí se concentra cerca del 85% de las reservas de gas no convencional en tierra del país. Coahuila concentra aproximadamente la mitad de esos recursos.
México tiene recursos enormes. Hace años, personas vinculadas al desarrollo del Eagle Ford nos decían que del lado mexicano existían incluso mayores recursos que del lado estadounidense. El problema nunca ha sido la existencia del gas, sino la capacidad para desarrollarlo.
Si se crean las condiciones adecuadas y se desarrolla seriamente esta industria, México podría reducir drásticamente sus importaciones de gas en menos de una década e incluso convertirse en exportador de gas natural licuado en el largo plazo.
“El gas es el combustible fósil menos contaminante”
EI: En un contexto de transición energética, ¿cómo se justifica apostar por el gas natural?
RM: Porque no puedes construir un sistema eléctrico únicamente con renovables. Las energías renovables son deseables y deben crecer, pero tienen intermitencias naturales. Necesitas combustibles de respaldo.
Dentro de los combustibles fósiles, el gas natural es el menos contaminante. Por eso el mundo entero lo sigue considerando un combustible estratégico de transición.
“PEMEX no tiene hoy la capacidad tecnológica ni financiera para hacerlo solo”
EI: ¿PEMEX podría liderar este proceso?
RM: Hoy PEMEX no tiene ni la capacidad tecnológica ni el capital humano suficiente para desarrollar por sí solo una industria de shale gas a gran escala.
Eso no significa que PEMEX no pueda participar. Tiene activos muy valiosos y puede beneficiarse mediante regalías, asociaciones o esquemas de operación con empresas especializadas.
Pero si PEMEX intenta hacerlo solo, difícilmente será rentable.
“El gas húmedo podría detonar una nueva petroquímica nacional”
EI: El Dr. Héctor Moreira desde la CNH hablaba mucho sobre la diferencia entre gas seco y gas húmedo. ¿Qué implicaciones tiene eso para México?
RM: Es un tema fundamental. Estados Unidos nos vende principalmente gas seco. Ellos separan previamente los componentes de mayor valor petroquímico y los aprovechan internamente.
México sí tiene reservas de gas húmedo. Eso significa acceso potencial a componentes petroquímicos estratégicos como etano y otros hidrocarburos que podrían revitalizar una cadena petroquímica nacional mucho más competitiva y con mayor generación de valor agregado.
“El shale puede transformar regiones completas del noreste”
EI: ¿Qué implicaciones territoriales y económicas tendría el desarrollo del shale en el noreste del país?
RM: Puede transformar completamente regiones enteras. Pero todo depende de la planeación.
El desarrollo del shale implica construcción de ductos, carreteras, infraestructura logística, vivienda, servicios y proveeduría industrial. Genera cadenas económicas enormes.
Sin embargo, si no se planea adecuadamente, podrían repetirse errores como los que ocurrieron durante la expansión maquiladora en la frontera norte: crecimiento desordenado, presión sobre municipios pequeños y problemas sociales severos.
“El gas puede convertirse en una plataforma industrial para el nearshoring”
EI: ¿Qué relación podría tener este desarrollo energético con el nearshoring?
RM: Una relación enorme. Si México logra disponer de gas competitivo y combinarlo con energía solar y eólica barata, podría construir polos industriales altamente competitivos para abastecer al mercado de Norteamérica.
Eso incluye manufactura avanzada, petroquímica, infraestructura energética, centros de datos y nuevas cadenas industriales vinculadas a la transición energética y a la digitalización.
“Los estados deben asumir un papel mucho más activo”
EI: ¿Cuál debería ser el papel de estados como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas?
RM: Los estados deben asumir una posición mucho más activa frente a la Federación. Necesitan prepararse para el desarrollo regional que viene, fortalecer capacidades municipales y exigir una participación justa en los beneficios económicos.
No se trata solamente de extraer gas. Se trata de construir infraestructura, ordenar el crecimiento urbano y desarrollar capacidades institucionales para evitar problemas futuros.
“México ya perdió demasiado tiempo”
EI: Finalmente, doctor, ¿cuál sería su principal preocupación?
RM: Mi preocupación es que México siga perdiendo tiempo. Ya llevamos varios años de retraso.
El desarrollo del shale va a ocurrir porque es necesario. La pregunta no es si debe hacerse, sino si se hará correctamente y con visión de largo plazo.
Los gobernadores deben involucrarse, exigir coordinación con la Federación y prepararse para los impactos sociales, urbanos e industriales que esto traerá. Si no aprendemos de experiencias pasadas, podemos repetir errores que ya conocemos.
EI: Doctor Rogelio Montemayor muchas gracias por este tiempo para La Entrevista de Energy Insights.
RM: Gracias a ustedes por el espacio y seguimos en contacto.


