Geopolítica y seguridad energética

Por Amado Villarreal

El subsector de hidrocarburos atraviesa uno de los momentos de mayor redefinición estratégica de las últimas décadas. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, particularmente alrededor del Estrecho de Ormuz, han vuelto a colocar a la seguridad energética en el centro de la agenda global. El petróleo y el gas natural dejaron de ser únicamente commodities energéticos para convertirse nuevamente en instrumentos de estabilidad económica, política exterior y poder geoestratégico.

En paralelo, el mercado internacional enfrenta una creciente fragmentación de cadenas de suministro, volatilidad de precios y competencia por acceso a infraestructura crítica. Países importadores buscan diversificar proveedores y fortalecer almacenamiento estratégico, mientras productores intentan asegurar mercados de largo plazo en un entorno de competencia tecnológicay guerra comercial.

Para México, este nuevo contexto representa tanto riesgos como oportunidades. Por un lado, persiste la vulnerabilidad derivada de la alta dependencia de gas natural importado desde Estados Unidos y de las limitaciones operativas de Pemex en refinación y producción. Por otro, se abre la posibilidad de replantear una estrategia energética más pragmática, enfocada en seguridad de suministro, integración regional y aprovechamiento de recursos estratégicos como el gas natural no convencional. Veamos si esto último es factible de desarrollar de forma eficiente.

La discusión energética global ya no gira únicamente alrededor de la transición. Hoy el verdadero debate se centra en cómo equilibrar descarbonización, competitividad industrial y seguridad energética en un entorno internacional crecientemente incierto.

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