Estrategias de aprovisionamiento eléctrico para la industria en el nuevo entorno energético

Por J. Roberto Mercado Baidón

Consulting Partner, EPSCON

El suministro de electricidad desempeña un papel fundamental en la operación de la industria. A lo largo de los años, las empresas han evaluado distintas alternativas para cubrir sus necesidades energéticas conforme a las opciones regulatorias disponibles. Antes de la Reforma Energética de 2013 existía únicamente la posibilidad de recibir el suministro de CFE o de un generador bajo el esquema de Autoabastecimiento, además de la opción de instalar generación en sitio. Con el inicio de la operación del Mercado Eléctrico Mayorista surgió la alternativa de adquirir energía bajo el esquema de Suministro Calificado. En los últimos años ha aumentado considerablemente la demanda de instalación de paneles solares bajo el esquema de generación distribuida y, recientemente, se observa también un mayor interés en proyectos de sistemas de almacenamiento de energía eléctrica. Ante este contexto, surge la pregunta: ¿cómo deberían las empresas diseñar su estrategia de aprovisionamiento de energía eléctrica para cubrir sus requerimientos energéticos? ¿Qué está haciendo actualmente la industria en esta materia?

La recomendación inicial es contar con especialistas que apoyen en el desarrollo e implementación de la estrategia energética, en la cual deben definirse objetivos claros. Normalmente, estos objetivos incluyen contar con la capacidad contratada suficiente para cubrir los requerimientos de energía, reducir costos de electricidad y emisiones de CO₂, mejorar la eficiencia energética y cumplir con todas las obligaciones regulatorias aplicables, como el Código de Red, permisos de generación y controles volumétricos, entre otros. El primer paso consiste en asegurar la capacidad eléctrica requerida para la operación mediante el contrato de conexión, ya sea a través de una nueva conexión al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) o mediante un incremento de carga. Este proceso difiere dependiendo de si el centro de carga se encuentra conectado al SEN en media o alta tensión. De manera paralela, puede llevarse a cabo una licitación de Suministro Calificado, cuyo objetivo es obtener una tarifa competitiva que genere ahorros estimados de entre 15% y 30% respecto a las tarifas de CFE Suministrador de Servicios Básicos (CFE SSB), además de contribuir a la reducción de emisiones mediante el suministro de energías limpias o con menor factor de emisión. Dependiendo de los planes de cada compañía, simultáneamente podría iniciarse una licitación de generación distribuida mediante paneles solares. Ambos proyectos no son mutuamente excluyentes; únicamente es necesario analizar el esquema de operación conjunta para asegurar que funcionen de manera coordinada y sin generar impactos entre sí.

También es fundamental cumplir con los requerimientos del Código de Red, normativa que aplica a todos los centros de carga conectados al SEN y establece los lineamientos necesarios para asegurar su correcta operación. El incumplimiento puede derivar en penalizaciones.

La eficiencia energética está directamente relacionada con la reducción de costos en electricidad. Las empresas buscan consumir menos energía para mantener o incrementar su volumen de producción, reduciendo al mismo tiempo el costo por kWh consumido. Para ello, es necesario apoyarse en especialistas y considerar que, en muchos casos, la mejora en eficiencia requiere inversiones en la modernización de equipos, cuya rentabilidad debe evaluarse previamente.

Durante los últimos años, diversas empresas han enfrentado limitaciones para incrementar su capacidad contratada del SEN o para obtener la capacidad requerida en nuevos centros de carga, debido principalmente a requerimientos relevantes de inversión en obras de refuerzo de la red. Esto ha llevado a analizar alternativas como la generación en sitio o incluso la reubicación de proyectos. En materia de eficiencia energética, las compañías continúan modernizando equipos y procesos, mientras que, respecto al Código de Red, muchas empresas ya cuentan con los equipos necesarios para cumplir con la normativa, aunque aún existen centros de carga en proceso de adecuación.

En cuanto al Suministro Calificado, numerosas empresas se encuentran en procesos de renovación de contratos o cambio de suministrador bajo condiciones comerciales más favorables, derivado de los resultados positivos obtenidos con este esquema. Asimismo, continúa creciendo el número de empresas que migran de CFE SSB al Suministro Calificado, principalmente para reducir costos y emisiones de CO₂. La ventaja de estos proyectos es que la inversión requerida es relativamente baja y, en muchos casos, se recupera en pocos meses.

Las empresas también buscan cada vez más combinar proyectos de Suministro Calificado con generación distribuida mediante paneles solares. El cambio regulatorio que incrementó la capacidad permitida de 500 kW a 700 kW ha impulsado el análisis de mayores proyectos de generación distribuida. Adicionalmente, se observa un creciente interés en combinar generación distribuida con sistemas de almacenamiento de energía eléctrica (SAE), principalmente con tres objetivos: contar con respaldo de suministro, reducir el consumo en horario punta y reducir el consumo durante las 100 horas críticas. En este último caso, existe un margen de error relevante, ya que no es posible determinar con precisión cuándo ocurrirán dichas horas; puede realizarse una estimación, aunque el nivel de certidumbre asociado es limitado. 

Con el objetivo de cumplir con metas de sustentabilidad o requerimientos de sus clientes, las empresas también están comprando certificados de energía renovable.

Finalmente, se recomienda que las empresas se apoyen en especialistas que les permitan desarrollar estrategias energéticas de corto, mediano y largo plazo, así como acompañarlas en su implementación, asegurando que se consideren las mejores opciones disponibles, requerimientos regulatorios, inversiones, riesgos y beneficios. 

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